El origen de nuestra empresa...

... Se remonta a un 14 de septiembre de 1931, cuando un grupo de especialistas ceramistas, 31 en concreto, procedentes de otras empresas del sector de la cerámica iniciaron su andadura, con no pocas penalidades, hasta nuestros días, siendo una de las cooperativas más antiguas en funcionamiento de la Comunidad Valenciana.
En un principio, la fabricación de los ladrillos era completamente manual, desde la extracción de la tierra y su posterior amasado. El moldeo del ladrillo se realizaba en el suelo, empleando moldes de madera dejando las piezas al sol se secaban, más tarde se trasladaban al horno, un pequeño horno redondo llamado “horno Moruno” donde se cocían utilizando la leña como único combustible.
Las piezas eran introducidas en el horno a mano, en el transporte se empleaban carros tirados por caballos, más tarde se instaló un “horno Hoffman” que todavía lo conservamos, siendo igualmente la fabricación artesanal como antaño.
En la actualidad gracias a las nuevas tecnologías hemos conseguido aumentar la producción, mejorar la calidad, respetando el medio ambiente y siempre manteniendo el carácter manual de nuestros productos.
Transcurridos ochenta años desde su inicio como cooperativa, los que hoy seguimos en ella, conservamos el mismo espíritu emprendedor de nuestros fundadores, siendo hoy la tercera generación de cooperativistas.






